RGPD: ¿Qué debes saber como usuario?
24 mayo, 2018
Según defienden las instituciones europeas, la nueva ley RGPD pretende “devolver a los ciudadanos el control de sus datos personales y garantizar en toda la UE unos estándares de protección elevados y adaptados al entorno digital”. Se trata del “cambio más importante en regulación de privacidad de datos en 20 años” y trata de armonizar las regulaciones al respecto de los distintos país comunitarios.
La normativa empezará además a ser efectiva tras el sonado escándalo de Facebook y Cambridge Analytica. Esta empresa británica de análisis de datos recopiló sin permiso información de millones de usuarios de la red social para después utilizarlos en campañas de propaganda.
Consentimiento explícito
La mayor novedad que conlleva el nuevo reglamento es que los usuarios deben dar a las compañías su consentimiento explícito para que estas puedan hacer uso de sus datos. Además, en el caso de los menores de 16 años, será necesario el permiso paterno.
En todos los casos, el consentimiento tiene que ser inequívoco, claro y distinguible de otros asuntos, y el lenguaje sobre las cláusulas de privacidad deber ser “claro y comprensible”.
Así, las empresas o servicios web que obtuvieron el consentimiento para tratar los datos personales de sus usuarios antes de la aplicación del RGPD (el 25 de mayo), tendrán que solicitar una renovación del consentimiento en el caso de que este no cumpla con el reglamento actual, es decir, que no hubiera sido, cuando se obtuvo, explícito y claro.
Derechos del usuario
EL RGPD incluye además una serie de derechos en materia de privacidad y protección de datos para los ciudadanos de la UE.
La ley articula del derecho al olvido ya reconocido por el Tribunal de Justicia de la UE, por el que los internautas de países comunitarios pueden exigir la rectificación o supresión de datos personales. La reclamación del borrado de la información de internet puede hacerse en una serie de supuestos, por ejemplo, que los datos ya no sean necesarios para la finalidad para la que fueron recogidos, que se haya retirado el consentimiento para que se sigan usando esos datos o que se hayan obtenido de forma ilícita.
Por otro lado, contempla el derecho a la portabilidad de los datos, por el que los usuarios podrán obtener una copia de los datos personales que recopila una empresa o proveedor de servicios digitales para cederlos a otra compañía, por ejemplo, en el caso de redes sociales o plataformas de contenidos en ‘streaming’.
También incluye el derecho de acceso que busca una mayor transparencia sobre el uso de los datos. Los usuarios podrán pedir a las empresas que les confirmen si sus datos se están procesando, dónde y con qué propósito. Las compañías estarían obligadas además a proporcionar a los usuarios una copia de los datos personales en formato electrónico, sin ningún tipo de coste.
