Twitter abandona el código de buenas prácticas contra la desinformación
30 mayo, 2023
Twitter ha tomado una decisión controvertida al abandonar el Código de buenas prácticas contra la desinformación de la Unión Europea (UE). El Comisario de Industria de la UE, Thierry Breton, fue quien compartió la noticia a través de la misma plataforma. Advirtió a Twitter que deberá cumplir con las normas establecidas para poder seguir operando en la región.
Es importante recordar que la Ley de Servicios Digitales (DSA) se aplica a diversos proveedores de servicios intermediarios, incluyendo redes sociales, marketplaces, grandes plataformas en línea y motores de búsqueda. Para estos proveedores, se han establecido responsabilidades claras y se han diseñado reglas asimétricas, de manera que los servicios intermediarios más grandes con un impacto social más significativo estén sujetos a normas más rigurosas.
Estas regulaciones más estrictas implican lo siguiente:
- Sistema de recomendación no basado en perfiles: Se requiere que los proveedores de servicios intermediarios ofrezcan a los usuarios un sistema de recomendación de contenido que no esté basado en perfiles, con el objetivo de evitar la polarización y la amplificación de contenido perjudicial.
- Análisis de riesgos sistémicos: Los proveedores de servicios intermediarios deben analizar y abordar los riesgos sistémicos asociados con la difusión de contenido ilegal, impactos negativos en los derechos fundamentales, procesos electorales, violencia de género y salud mental.
Además, según esta ley, las plataformas no solo deben ser más transparentes, sino que también deben asumir la responsabilidad por su papel en la difusión de contenido ilegal y perjudicial, rindiendo cuentas por ello.
¿Qué empresas colaboran con el Código de buenas prácticas?
El Código de buenas prácticas contra la desinformación fue creado en 2018 con la colaboración de importantes empresas tecnológicas como Meta (anteriormente Facebook), Google, Microsoft e incluso Twitter bajo su antigua directiva. Estas empresas contribuyeron en la redacción del código, que incluye alrededor de 40 recomendaciones para establecer obligaciones de cumplimiento y mejorar los servicios de verificación de información, con el objetivo de prevenir la difusión de noticias falsas. Además, el código busca fortalecer medidas para combatir el spam, las cuentas falsas y las granjas de bots.
Tras la adquisición de Twitter por parte de Elon Musk, se relajaron las normas de moderación de la plataforma y se dejó de advertir a los usuarios sobre contenido potencialmente falso. Además, la empresa comenzó a cobrar por la verificación de cuentas azules, lo que disminuyó su utilidad para distinguir perfiles relevantes de otros que podrían ser paródicos o propagar desinformación.
Aunque el código de buenas prácticas es voluntario, si Twitter no cumple con estas nuevas obligaciones, estaría violando la legislación de la Unión Europea y podría enfrentar multas de hasta el 6% de su facturación anual global. Además, la Comisión Europea advierte que el incumplimiento grave y repetido de la Ley de Servicios Digitales (DSA) podría resultar en el bloqueo del servicio, lo que podría llevar a Twitter a perder alrededor de 440 millones de usuarios en la región.
