Francia estudia crear un impuesto para ‘smartphones’, ‘tablets’ y PC
27 febrero, 2013
La propuesta se incluye en el informe redactado por el expresidente del Grupo Canal+, Pierre Lescure, a petición del Ministerio de Cultura y Comunicación galo, sobre la política cultural en un periodo marcado por los contenidos digitales, y que recoge 80 propuestas relativas al cine, la música, la televisión, el libro, los videojuegos, la red y sus buenos usos.
«Teniendo en cuenta el peso que ocupa el consumo de contenidos culturales en el uso de aparatos conectados (ordenadores, smartphones, tabletas, televisores con conexión a Internet, consolas, etc.), sería legitimo que quienes fabrican y distribuyen estos equipos contribuyan a la financiación de la creación», recoge el informe.
En este sentido, subraya que el éxito de estos terminales y los precios elevados que los consumidores están dispuestos a pagar por ellos se deben en parte a la posibilidad que tienen de acceder a un número «casi infinito» de contenidos culturales «rico y diversos» por los que, sin embargo, los usuarios están cada vez menos dispuestos a pagar.
Por ello, defiende que un impuesto a la venta de estos aparatos, «que podría contribuir a corregir esta transferencia de valor», presentaría muchas ventajas. Así, apunta que, dado que se asienta sobre una base grande y globalmente dinámica, podría ser una tasa «moderada, por ejemplo del 1%, que sería relativamente indolora para el consumidor».
En esta línea, añade que afectaría a productos que en la mayoría de los casos se fabrican en el extranjero y crean muy poco empleo en Francia. Además, subraya que sería al mismo tiempo más fácil de aplicar, dada la normativa de territorialidad y de derecho de la Unión Europea, y más fácil de justificar que un impuestos a los motores de búsqueda o a la publicidad ‘online’ dado su relación con los contenidos culturales.
A este respecto, se muestra contrario a la creación de la denominada ‘tasa Google’ reclamada por los editores de prensa y la industria musical, ya que
considera que este impuesto parece «dudoso» de ser factible en términos jurídicos.
Pierre Lescure ha defendido recientemente que el acceso a la cultura debe ser «fácil, posible y para todos», pero ha incidido en que la «gratuidad absoluta va contra-natura».
