Más de la mitad de consumidores devuelve productos comprados en rebajas
15 agosto, 2024
La digitalización ha simplificado las compras en línea, ofreciendo la conveniencia de encontrar prendas que a menudo no están disponibles en las tiendas físicas. Sin embargo, este aumento en las ventas por internet también ha resultado en un incremento de devoluciones.
Según el Observatorio Cetelem, ya en 2021, el 36% de los compradores online devolvió algún producto, y considerando que el comercio digital ha ido en aumento, estas cifras podrían seguir creciendo.
Los expertos de Webloyalty estiman que estas cifras podrían alcanzar hasta el 50% durante las temporadas de rebajas, ya que muchas marcas permiten el acceso anticipado a las ofertas en sus sitios web, fomentando así las compras a distancia.
De acuerdo con el estudio mencionado la ropa fue el tipo de producto más devuelto, seguido de los zapatos. El 59% de las personas señaló que el principal motivo de la devolución era el cambio de talla, color o modelo. El 34% de los consumidores indicó que la devolución se debía a la recepción de un producto defectuoso, mientras que el 20% mencionó haber recibido un artículo incorrecto, diferente al que se mostraba en la web.
El impacto económico de la logística inversa:
Este aumento en las devoluciones y el impacto económico creciente de la logística inversa han llevado a grandes marcas a modificar su política de reembolso, añadiendo un coste en las devoluciones de compras realizadas online. “La logística inversa es una partida anual significativa de gasto para las empresas.
Tradicionalmente, el sector no repercutía este coste al cliente que realizaba la devolución, pero es cierto que las tendencias están cambiando y muchas empresas ya están involucrando al cliente en el momento de la devolución para así reducir el gasto”, señala Jordi Navarro, responsable académico de Deusto Formación y CEAC. En este contexto, según un informe de la compañía Narvar, alrededor del 40% de los minoristas cobran tasas por las devoluciones.
Sin embargo, las empresas no han optado por contratar servicios logísticos más baratos, ya que una mala experiencia de compra puede afectar negativamente a la marca.
