El mundo de las compras online
25 agosto, 2020
Durante las últimas décadas, una gran cantidad de actividades humanas han quedado supeditadas al ámbito virtual. Esto es parte de un proceso de virtualización de la experiencia, que se ha radicalizado durante los confinamientos internacionales. Desde el pago de impuestos hasta el entretenimiento, cada vez más tareas aparecen enmarcadas de manera casi obligatoria por dispositivos tecnológicos conectados a Internet.
Tiendas virtuales
Las compras no son la excepción: desde hace tiempo existen numerosas tiendas online que operan en todo el mundo. Estos servicios compiten directamente con los negocios tradicionales, con la ventaja de valerse de las redes del comercio internacional. Como señala esta infografía, el 12% de las compras totales en España se realiza de manera online. Sin dudas, se espera que esta tendencia vaya en aumento, en especial mientras duren las recomendaciones de distancimiento físico.
Publicidad en línea
Desde luego, las tiendas virtuales no funcionan del mismo modo que las tradicionales. En Internet, los vendedores se valen de dominios web para ofrecer sus artículos o servicios. Sin embargo, estos sitios no tendrían visitas si no fuera por un mecanismo aceitado de publicidad, que guía a los potenciales compradores hacia la mercancía ofrecida. Esto se logra a través de campañas orientadas a atraer cierto tipo de consumidores, cuyo perfil virtual sea compatible con la naturaleza del negocio. Muchos de estos anuncios se encuentran en las redes sociales, que son un espacio ideal para captar clientes y conseguir contactos.
Gigantes online
También existen sitios de compra y venta donde los usuarios pueden ofrecer sus productos o servicios. Se trata de empresas del tipo de Amazon, que operan de manera transnacional y engloban una parte enorme del mercado. Esta industria ha sido una de las únicas que creció durante el último trimestre, que fue mayormente de recesión y quiebra. De este modo, se espera que la tendencia de compras en línea se vierta cada vez más a este tipo de lógicas comerciales.
Impacto ambiental
A pesar de ofrecer muy buenos precios y una logística excelente, el comercio online tiene la desventaja de tener un impacto ambiental mayor que otros negocios. Esto se debe a los mecanismos de envío de los productos: para cada compra se requiere un distribuidor. Muchas veces, el artículo es devuelto, lo cual no hace más que prolongar la actividad de los distribuidores. La cantidad de dióxido de carbono involucrada en esta tarea se conoce como «huella de carbono». Un gran porcentaje de los clientes de los negocios online reclama que la operación se realice de manera más ecológica.
Seguridad a la hora de realizar compras
La web es un territorio lleno de riesgos e incertezas. Para minimizar las posibilidades de ser estafado, es prudente tomar una serie de recaudos. En primera instancia, se debe consultar el contenido de la página de compras, en función de verificar que la información sea coherente y que la empresa tenga los sellos de calidad emitidos por las organizaciones del rubro.
También es una buena idea leer los comentarios de los compradores anteriores, ya que se puede aprender de las experiencias de otros usuarios. Al encontrar ofertas, se debe tener cuidado: puede ser información manipulada para hacer que los productos luzcan más baratos. Por eso es que se deben comparar los precios con otras webs del mismo tipo.
Medios de pago especializados
Para pagar en línea, se pueden usar las tarjetas de crédito y débito emitidas por los bancos. Sin embargo, dada la inseguridad de la web, es una buena idea mantener esa información oculta. Para eso existen alternativas de pago, como tarjetas de saldo prepago, carteras virtuales y criptomonedas.
Las primeras son similares a las tarjetas bancarias, pero tienen una suma límite preestablecida por el usuario. Las carteras virtuales, como Paypal, permiten usar dinero y realizar transacciones internacionales sin pasar por los bancos ni publicar información confidencial.
Las criptomonedas, por su parte, son divisas alternativas al dinero clásico, como Bitcoin. Representan una opción sumamente segura, puesto que las operaciones realizadas con criptomonedas son protegidas por cadenas de bloques, o blockchains. Éstas son unidades informáticas que no permiten que la información de un bloque sea modificada sin cambiar también la de los bloques anteriores. Los expertos en informática y finanzas señalan este mecanismo como uno de los más efectivos en seguridad virtual. Asimismo, el valor de las criptomonedas no depende de las fluctuaciones de los mecados, sino de las transacciones realizadas con la divisa y de la cantidad de usuarios que la utilicen.
Sin duda, son tiempos de cambio acelerado hacia un futuro cada vez más virtual.
